¿Cuáles son los beneficios de los probióticos para la piel?
Los probióticos actúan directamente sobre el microbioma cutáneo, promoviendo el equilibrio entre las bacterias beneficiosas y las potencialmente patógenas. Los probióticos son muy beneficiosos para calmar patologías como los eccemas, la piel irritada y la dermatitis o la piel atópica. La eficacia de estos beneficios depende, en gran medida, de la capacidad de los probióticos para mantenerse activos y viables en el producto final. Por ello, es fundamental contar con estrategias que garanticen estos factores. Estos son los principales beneficios de los probióticos en la piel:- Fortalecimiento de la barrera cutánea: Mejoran la integridad de la piel, reforzando su función protectora frente a la contaminación, los cambios climáticos y otros factores externos.
- Reducción de la inflamación: Ayudan a calmar la piel irritada y reducen rojeces o brotes inflamatorios, lo que resulta especialmente útil en pieles sensibles, con rosácea o tendencia acneica.
- Acción antioxidante: Algunos probióticos contribuyen a combatir el estrés oxidativo, minimizando los efectos del envejecimiento prematuro y protegiendo la piel frente a los radicales libres.
- Mejora de la hidratación: Favorecen la producción de ceramidas y otros lípidos esenciales para la retención de agua, aportando mayor suavidad y elasticidad a la piel.
- Equilibrio del microbioma: Inhiben el crecimiento de microorganismos patógenos, contribuyendo a prevenir infecciones y desequilibrios cutáneos.
- Refuerzo inmunológico local: Estimulan las defensas naturales de la piel, mejorando su capacidad de recuperación ante agresiones externas.
¿Cuáles son los mejores probióticos para la piel?
Los probióticos más utilizados en cosmética son cepas específicas seleccionadas por su capacidad para mejorar la salud cutánea. Entre los más estudiados se encuentran:- Lactobacillus: conocidos por su capacidad para reforzar la barrera cutánea y equilibrar el microbioma.
- Bifidobacterium: destacados por sus propiedades calmantes y protectoras frente a agentes externos.
- Streptococcus thermophilus: con efectos hidratantes y reparadores sobre la piel.
El problema de los probióticos en cosmética
A pesar de su gran potencial, los probióticos presentan una limitación importante en su aplicación cosmética: su fragilidad. Estos microorganismos son extremadamente sensibles a factores como la temperatura, la humedad, la radiación UV o el oxígeno, lo que dificulta su inclusión en formulaciones estables y efectivas. Durante el proceso de fabricación, almacenamiento o incluso tras la aplicación del producto, muchos probióticos pueden perder su viabilidad, reduciendo o anulando sus beneficios para la piel. De ahí la importancia de recurrir a tecnologías capaces de preservar la actividad microbiana.Sistema para mantener la viabilidad del probiótico en cosmética
Para solventar este reto, en AINIA hemos trabajado en desarrollar un sistema de doble microencapsulación que permite estabilizar el microrganismo probiótico manteniéndolo viable. Un sistema que:- Persigue minimizar la liberación en la matriz cosmética
- Consigue la liberación el microorganismo de forma controlada en el momento de la aplicación en piel, mediante una segunda capa de material de recubrimiento que se funde a temperaturas cercanas a las corporales.
- Maximiza la viabilidad del microrganismo en el momento de aplicación.
Financiado por el programa de ayudas para la contratación de personas jóvenes especializadas en internacionalización
