La necesidad de hacer frente a un aumento de la demanda de proteína a nivel global hace que la industria apueste por la innovación en busca de nuevas fuentes de proteína. Pero, ¿Cómo saber qué proteína es la más adecuada para el desarrollo de un producto en concreto?. Conocer las propiedades nutricionales y funcionales es crítico para discernir y apostar por la fuente proteica más adecuada.Ante el aumento de la población previsto por Naciones Unidas (8.600 millones de personas en 2030), y el aumento de productos cárnicos como fuente de proteínas, surge la necesidad de buscar soluciones más sostenibles y eficientes alternativas al uso de proteínas cárnicas. Con el objetivo de satisfacer la demanda del consumidor en cuanto a nutrientes proteicos de alta calidad y aumentar la disponibilidad de productos ricos en proteína a un coste más competitivo, la industria alimentaria ha de buscar nuevas fuentes de proteína saludables, sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.
Origen de las proteínas y aplicaciones más frecuentes
En el proceso de desarrollo de un nuevo producto, según su aplicación, el segmento al que se va a dirigir y la matriz alimentaria, existe un abanico de alternativas, algunas más maduras y conocidas y otras más novedosas. Entre ellas, se pueden citar aquellas de origen animal como la albúmina de huevo, gelatina y colágeno, concentrados y aislados de suero lácteo; de origen vegetal como la soja, el guisante y otras leguminosas, la patata y la colza y por último, surge el interés de las micoproteínas. Las aplicaciones son muy diversas según su naturaleza y abordan productos de subsectores diferentes. Algunos ejemplos son: productos lácteos, bebidas enriquecidas, productos de panadería, snacks, productos cárnicos, productos para deportistas, productos de confitería, helados, pasta, etc. Sin embargo, a la hora de elegir la proteína más adecuada para desarrollar un producto dirigido a un segmento poblacional concreto o a un mercado determinado, es necesario analizar el valor nutricional y la funcionalidad que aporta a la matriz alimentaria. Una vez seleccionada la fuente protéica, se debe tener en cuenta el grado de pureza necesario y/o requerido que vendrá muy ligado a los procesos tecnológicos involucrados en su obtención.Funcionalidades tecnológicas de las proteínas y sus aplicaciones en matrices alimentarias diversas.
El principal factor para la selección de las proteínas es su aportación nutricional y el perfil aminoacídico. Algunas de las fuentes de proteína aportan perfiles de aminoácidos muy completos (con elevado contenido en aminoácidos esenciales) que permiten desarrollar alimentos que contribuyen a una buena dieta. Desde la perspectiva de la funcionalidad tecnológica, destacan por ejemplo:- Las propiedades de solubilización, crítica en productos como bebidas, yogures o helados en los que se evita percibir partículas en boca.
- La gelificación, que permite por ejemplo la generación de cápsulas resistentes en fármacos o en productos de confitería en los que aporta una textura y consistencia apreciada por su valor hedónico.
- La capacidad espumante que permite la formación de una matriz aireada para productos de heladería y productos tipo mousse.