Nuestro cuerpo necesita energía todos los días. Pero, cuál es el gasto energético que consume nuestro organismo. No cabe duda que esto tiene que ver con muchos factores: edad, sexo, años, estatura, peso, la actividad que desarrollemos como ejercicio físico, cocinar, andar o incluso dormir
¿quieres conocerlo?
Sin duda, también está relacionada con los alimentos que tomamos. Ya en 1981 la reunión consultiva conjunta de expertos de organismos como la FAO o la OMS, definió las necesidades de energía de un individuo y las vinculó a la alimentación y la salud. Así, las definió como las dosis de energía alimentaria ingerida que compensa el gasto de energía, cuando el tamaño y composición del organismo y el grado de actividad física de ese individuo son compatibles con un estado duradero de buena salud .
Pero, cómo podemos conocerlas. Ahora la EFSA ha establecido las necesidades medias de consumo de energía para los adultos, los bebés y los niños, y mujeres embarazadas y lactantes. Con este trabajo recientemente publicado, se proporciona una mejor estimación de las necesidades energéticas de los distintos grupos poblacionales en Europa y ayudará a las autoridades a elaborar y supervisar programas de nutrición para promover la salud pública, incluido el establecimiento de directrices dietéticas basadas en alimentos. Quieres saber cuál es la tuya?