Esta semana se celebra el Día Mundial de la Salud, 7 de abril, que este año quiere llamar la atención sobre la tensión elevada. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) uno de cada 3 tiene la tensión elevada, una de las causas del aumento del riesgo de los infartos de miocardio, los accidentes cerebro vasculares y la insuficiencia renal. Una proporción que crece con la edad: una de cada diez personas de entre 20 a 40 años, y cinco de cada diez de 50 a 60 años.
Pero la hipertensión se puede tratar y sobre todo prevenir. Pero, cómo? desde luego, con fuerza de voluntad y una dieta saludable. En concreto, seguir dietas bajas en sal pueden ayudarnos a controlarla, ya que se ha demostrado que las dietas ricas en sodio pueden favorecen el aumento de la presión arterial.
Los españoles somos salados.
La AESAN estima que el consumo medio de sal en España es de 9,9 g, lo que supone más del doble de lo que recomienda la OMS. Qué podemos hacer para reducir la sal en nuestra dieta.
Consejos fáciles para disminuir el nivel sal a nuestra dieta diaria:
- concienciarse desde la infancia para facilitar hábitos de consumo moderado en sal y dietas saludables.
- Cuando cocinemos, debemos controlar el aporte de sal a las comidas. Un truco está en sustituir el sodio por hierbas aromáticas bajas en sal como romero, canela, pimienta o perejil.
- Incluir comidas ricas en fibra como las pastas, el arroz, la fruta seca, los vegetales o las alubias.
- Ya en la mesa, el salero fuera, para evitar tentaciones.
La industria alimentaria ya nos ofrece alimentos bajos en sal
La industria alimentaria, junto con organismos y centros de investigación como ainia, trabajan para elaborar iniciativas destinadas a la elaboración de alimentos más saludables, un ejemplo de ello son productos en los que se ha reducido la cantidad de sal.
Recientemente, Cárnicas Villar, en colaboración con ainia centro tecnológico, han logrado reducir un 25% la sal y un 30% la grasa en once productos de salchichón y chorizo. Todo ello, manteniendo su sabor, textura y aroma tradicional. Para ello, se han utilizado sustitutos naturales de sal y de grasa logrando conservar intacta la calidad de los alimentos.
Otro ejemplo reciente es la reducción del contenido en sal en aceituna de mesa que ha logrado la empresa olives Edeta junto a ainia.